Robert Robledo, innovador chileno: "Una invención puede ser infructífera si no se cuenta con protección"

Con una patente de invención otorgada por INAPI, este creador dice estar tranquilo porque puede comercializar su creación amparado en una normativa legal que lo favorece en caso de réplicas no autorizadas. El mismo derecho, a la vez, constituye un plus publicitario que fortalece la comercialización del producto.

Robert Robledo es un emprendedor chileno de tomo y lomo. Con menos de 40 años a su haber, este innovador criollo patentó un sistema mecanizado de cobertura para tolvas o contenedores de vehículos de carga abiertos en la parte superior. La invención posee una lona, barra giratoria con cuerdas paralelas y elásticas, así como un arco para extender o recoger la lona formando pliegues en ella mediante el enrollado de las fibras.

 Robert Robledo
Robert Robledo

En la actualidad su creación le ha permitido dar forma a la empresa DumpsTruck, a través de la cual comercializa el producto entre empresas de diversas áreas productivas que requieren de esta solución. El primer paso en este ámbito fue lograr conseguir un reconocimiento escrito y oficial de parte de algunas instituciones públicas y privadas relacionadas con el problema al que daba solución.

"Posteriormente, postulé a CORFO para acceder a los subsidios capital semilla 1 y 2, que son los instrumentos a los que pude optar en esos momentos, logrando obtener ambos. Hoy tenemos una empresa conformada que ha vendido sus equipos a empresas forestales en el sur de nuestro país, principalmente. La invención ha sido reconocida como muy innovadora, al punto que ha sido destacada como caso emblemático en la Asociación de Exportadores de Manufactura y, por ello, también se nos han hecho algunas entrevistas en medios de comunicación, como el diario Estrategia. Además, tenemos la fortuna de ser regularmente aludidos gratuitamente en la prensa y de recibir invitaciones para participar en charlas y eventos relacionados con la innovación", dice el creador.

Desde un principio Robledo tuvo claro la necesidad de proteger su creación con una patente. "Pensar en todo el esfuerzo humano y material que había tras la invención y creer que todo aquello podía ser infructífero si no se contaba con la protección correspondiente que persuadiera de la copia no autorizada" fue la mayor motivación para protegerse, explica el innovador.

- ¿Cuáles fueron las primeras dificultades que surgieron al adentrarse en este mundo de la propiedad industrial y cómo las fue superando?
- Primero fue el temor por el desconocimiento de la materia y no tener en el entorno alguna persona que estuviera en mi posición para que me aconsejara. Aquello se fue superando en gran parte al conocer información sobre otras experiencias y sobre el proceso mismo.

Conocido el estado de la técnica, y ya consciente de que contaba con los requisitos de patentabilidad, tuve que adaptarme a la forma de redacción exigida, especialmente en cuanto al pliego de reivindicaciones.

En ocasiones en que me tocó compartir con otras personas que enfrentaban el mismo proceso pude advertir que esta situación era más generalizada de lo que creía.

- ¿Cuál diría que fue la parte más difícil de todo el proceso de registro?
- Encajar la invención tanto en materia como en redacción dentro del pliego de reivindicaciones constituyó, quizás, lo más difícil del proceso. Fueron reiteradas las oportunidades en que se me señaló hacer correcciones, las que en primera instancia parecían ser producto de un celo excesivo. Sin embargo, después de reflexionar y realizar las modificaciones pude advertir que lo nuevo que se entregaba era mucho más contundente que lo anterior. Hoy en día recibo llamadas de otras personas que han iniciado este proceso y me es grato ayudarles intentando clarificar dudas dentro de lo posible.

- ¿Cómo describiría el apoyo que INAPI le prestó para superar con éxito el proceso?

- Fundamental. De tener un desconocimiento absoluto de la materia, a los pocos días -y tras la primera visita a INAPI-, ya poseía un conocimiento que me permitía ver cómo presentar la invención, el marco de protección relacionado con ello y las respectivas ventajas. Todo bajo los consejos y la dirección de los funcionarios de INAPI relacionados con aquello.

- ¿Quedó satisfecho con el derecho obtenido?

- Muy satisfecho. Este derecho me da la tranquilidad de poder comercializar la invención amparado en una normativa legal que me favorece en caso de réplicas no autorizadas. El mismo derecho, a la vez, constituye un plus publicitario que fortalece la comercialización del producto.