Juan Schneider, innovador chileno radicado en Canadá: "La gran misión es crear valor"

Convencido de que la propiedad industrial es una excelente herramienta para proteger las creaciones, el físico enfatiza la necesidad de crear y gestionar un plan estratégico de calidad que asegure que las invenciones puedan transitar adecuadamente por el camino de la innovación.

Durante el mes de julio estuvo de visita en nuestro país el físico chileno Juan Schneider, quien en la actualidad está radicado en Canadá. El especialista en nanotecnología, materia condensada y fisicoquímica de interfaces vino para apoyar al Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) en un ciclo de charlas y seminarios relacionados con el avance del proyecto "Plataforma de difusión de la propiedad industrial y transferencia de conocimiento" que INAPI está desarrollando en conjunto con la Unión Europea, bajo la coordinación de la Agencia de Cooperación Internacional de Chile (AGCI).

Juan Schneider
Juan Schneider

De su currículo destacan los dos años de estudio en la Universidad de Chile, su Bachillerato en Física de la Universidad de Montreal y su Máster en Bio-Física de La Universidad de Montreal.

En la actualidad es miembro del equipo de trabajos de investigación en la Universidad de Syracusa en el grupo de investigación CAMP del profesor Janos H. Fendler (monocapas, bicapas y membranas artificiales), trabaja como director científico para CircleTechnologies en Montreal y está contratado como Director del Departamento de prototipos e ingeniería avanzada de CRAN, en Quebec.

Además es fundador de las empresas Omnicon y Nanometrix Inc, siendo en ambas responsable del desarrollo tecnológico, implantación, creación de propiedad intelectual y creación del equipo de gestión, mientras que en la actualidad es propietario de la consultora Nanogrande.

Uno de sus principales aportes a la innovación mundial ha sido la invención del primer proceso industrial continuo para la fabricación de capas a nivel manométrico, así como la creación de procesos de revestimiento molecular y films ultra finos. En este ámbito cuenta con siete patentes que cubren 25 países en Europa, Asia y América; y ha sido reconocido por la industria con premios tales como NASA-NANO50 en 2004, Semicon West 2005 y Nano Japan-2005 por las soluciones aportadas a la micro y nano fabricación de superficies.

Entre sus actuales áreas de trabajo están la nanomineralogía, energía solar y consultoría en desarrollo de empresas de base tecnológica.

Su amplia experiencia como inventor y, además, como usuario de derechos de la propiedad industrial en diversos países sin duda revisten un alto interés para los innovadores nacionales, quienes pueden obtener una serie de lecciones para sus aplicar en sus propias creaciones.

- ¿Cómo surgió su inquietud por proteger sus inventos?

- Fue natural debido a la experiencia adquirida en otras empresas donde trabajé antes de fundar las mías. Estas firmas daban importancia al patentamiento, por lo que entendí en la práctica la importancia de proteger las invenciones.

- ¿Qué aspectos son los más complejos o difíciles de abordar para proteger una invención?


- Hacer buenas reivindicaciones en la patente es clave, pues es el centro del proceso. A su vez, adaptarse a la escritura particular que, a diferencia del tradicional paper científico, no se desea decir todo sino describir sólo lo necesario para circunscribir el espacio en que se ejerce el monopolio de la invención. También el análisis del arte anterior puede ser largo y tedioso.

- ¿Cómo describiría el apoyo o gestión recibido por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial y por qué?


- El INAPI tiene un rol preponderante para proteger debidamente al inventor, para informar y educar el buen ejercicio de las actividades en relación a la transferencia tecnológica y a la protección de invenciones. También es un recurso de primer plano para la armonización de las actividades y gestión de la propiedad industrial con relación al ejercicio de lo mismo con el resto del mundo.

- ¿Qué mensaje le entregaría a los innovadores chilenos que todavía tienen dudas sobre si les conviene proteger sus invenciones y/o que tienen temor de salir a ofrecer o competir con sus avances en otros países?


- Que es bueno y normal tener dudas. Que la única manera de disiparlas es haciendo el trabajo y asesorándose con gente que puede informar y ayudar a planificar su estrategia de portafolio de propiedad industrial, tal como el ejercido por Nanogrande, pues ayuda a otros a crear y gestionar justamente un plan estratégico de calidad.

La gran misión es crear valor a través de la transferencia tecnológica y el saber hacer (know how). Si bien hay muchos grupos que dicen asesorar en lo que respecta a estas materias, muchas veces es subjetivo o dependiente del grado de conocimiento y experiencia del grupo asesor. Si bien ello es válido, es importante destacar que es necesario utilizar un método de medición objetivo.

- ¿Es lo que ofrece en la actualidad la consultora Nanogrande?


- Efectivamente. Fruto de la experiencia de proteger mediante los derechos de propiedad industrial, de realizar transferencia tecnológica y de crear empresas tecnológicas hemos dado forma a Factor 10®. Se trata de un método simple que permite a inversionistas, inventores, universidades o centros de investigación que crean propiedad industrial, evaluar y seleccionar la(s) idea(s) que tiene(n) mayor potencial de desarrollo.