Marcos Guzmán, ingeniero de ejecución en gestión y desarrollo tecnológico: "Proteger mis invenciones me da una ventaja competitiva y acceso a nuevos mercados"

Como parte de un proceso de crecimiento personal y profesional, este inventor chileno ha adoptado la innovación como una actitud mental. Hoy siempre está pensando y dispuesto a encontrar y resolver problemas con elementos innovadores.

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Trabajos a pedido y en áreas no tan convencionales son las características del quehacer habitual de Marcos Guzmán, un inventor de la VI Región, quien ya está acostumbrado a recibir estos encargos especiales y utilizar sus capacidades para dar soluciones a los clientes.

Sin embargo, reconoce que "hasta antes de mi primer invento -y a pesar de ser creativo- no podía proyectarme, porque el mercado es muy competitivo".

El cambio se produjo en 2010, cuando recibió la invitación de una empresa de la gran minería del cobre para crear una solución tecnológica que permitiera eliminar o reducir los problemas de derrames de polvos metálicos finos y lodos existentes en sus plantas.

"Con ese nuevo desafío se me amplió la visión, porque entendí que existen otras formas o maneras de hacer las cosas y ahí supe lo que es la innovación. Me di cuenta que los dispositivos o un conjunto de elementos que pueden dar forma a una máquina, estructurados con una cierta configuración, podrían dar respuesta al problema planteado".

Comenzó revisando en su taller qué herramientas e insumos tenía y cómo podía utilizarlos para recoger polvo y lodo. Así empezó a hacer y diseñar el primer prototipo.

"Usé cañerías de distintos diámetros y reducciones, fabriqué boquillas de diversas medidas y tamaños -las cuales diseñé en el momento-, empecé a unir cuerpos disímiles y a dar forma a un aparato extraño. Fui probando y ajustando ángulos, tamaños y poniendo nombres a los puntos de esta creación, como por ejemplo garganta de entrada y salida, cámara de vacío, cuerpo central, boquilla y tuerca de ajuste, entre otros".

Probó el prototipo y, además, fabricó otros modelos distintos, variando tamaños, ángulos y grados, diferentes tamaños de succión de entrada y salida, así como boquillas de diversos largos y diámetros.

"Cuando se probaron los distintos prototipos, los resultados no fueron muy alentadores, debido a que no contaba con un compresor adecuado. Pero tras hacer los ajustes necesarios logré recoger hasta 40 kg. por minuto y un gramaje bajo los 25,4 mm. Esto hizo que me sintiera muy contento y entusiasmado por lo que estaba logrando".

Después de un año haciendo pruebas piloto, Guzmán se dio cuenta que el equipo era multifuncional, pues si en vez de inyectarle aire le inyectaba agua, succionaba lodo. La máquina también se puede sumergir o funciona con mango aspirador.

"En algún minuto me di cuenta que, a través de las demostraciones que hacía en terreno, estaba dando mucha información de la invención y que tenía que protegerla, pues en todas las ocasiones me hacían muchas preguntas técnicas del equipo y tenían curiosidad de cómo funcionaba. Sin embargo, había tenido la precaución de encapsularla para que no se viera su interior".

El primer paso fue acercarse a la Unidad de Atención de Usuarios de Patentes de INAPI para presentar una solicitud, con lo cual en la actualidad su creación ya presenta un avanzado nivel en la tramitación final.

"En el tiempo que ha pasado me he percatado que he perdido oportunidades comerciales principalmente por falta de recursos económicos. Sin embargo, lo más importante es que he podido conocer mejor mi invención e irla perfeccionando. A lo mejor eso significa resolver otros problemas y, por lo tanto, ir presentando otras solicitudes de patentes. Hoy tengo clara la importancia de proteger mis invenciones, pues me he dado cuenta de la ventaja competitiva que representa y la posibilidad de acceder a nuevos mercados".

Parte del proceso de aprendizaje y crecimiento de este creador nacional también ha significado adoptar la innovación como una actitud mental. "Siempre estoy pensando y dispuesto a encontrar y resolver problemas con elementos innovadores. Todo lo que ha pasado en estos últimos años me ha hecho ver las cosas de otra manera, de una forma más estratégica. Es decir, a largo plazo, proyectándome con una visión más clara del futuro para desarrollar proyectos y, a la vez, definir mi misión en términos organizacionales para iniciar mi propia empresa".