Dr. Manuel Young, investigador de la U. Santa María: "La protección legal es clave para la transferencia tecnológica"

El experto señala que la obtención de derechos de propiedad industrial sobre las invenciones favorece una adecuada relación con las empresas y potencia el proceso de transmisión de los avances científicos desde la academia, de manera de crear el círculo virtuoso de la innovación.

Inbiocriotec S.A. es un consorcio internacional biotecnológico que fue creado en 2007 con el apoyo de InnovaChile de Corfo y que desde sus orígenes se ha especializado en la investigación y el desarrollo de tratamientos innovadores y eficaces para la regeneración de tejidos y en el almacenamiento de células madre y otras líneas celulares a temperaturas ultra-frías.

Dr. Manuel Young
Dr. Manuel Young

Sin duda se trata de un centro de alta tecnología que ya está dando que hablar tanto en Chile como en el extranjero. A nivel nacional, su Sistema de Implante Integrado (SII) fue destacado en el II Concurso de Incentivo al Patentamiento del Programa Bicentenario en Ciencia y Tecnología de Conicyt, Banco Mundial y Universidad de Chile; mientras que a nivel internacional el mismo producto obtuvo el segundo lugar (Gold Award) en el Showcase World Best Technologies 2007, una muestra internacional donde se exhibieron más de 75 tecnologías innovadoras.

Lograr la actual posición de liderazgo en su área no fue tarea fácil, según explica el Dr. Manuel Young, uno de los inventores del SII y también pieza clave en la formación de Inbiocriotec. "Uno de los principales desafíos fue reunir un equipo científico/técnico que agrupara a profesionales altamente especializados de distintas universidades de la Región de Valparaíso y empresas privadas del país, de manera de lograr que en conjunto desarrollaran de forma continua soluciones a problemas de la salud, en el ámbito de la criogenia y la ingeniería de tejidos".

Suma de fuerzas

La historia de este innovador consorcio tecnológico chileno comenzó varios años antes de su formación oficial. Sus primeros antecedentes datan de 2002, año en que un equipo de investigadores de las universidades Santa María y de Valparaíso, liderado por el Dr. Young, decidió incursionar en el área de la ingeniería de tejidos para desarrollar un sustituto dérmico de menor costo para su utilización en piel dañada. El financiamiento provino del proyecto Fondef "Desarrollo de tecnología para el cultivo de células de piel para transplante autólogo", con el apoyo del Hospital del Instituto de Seguridad del Trabajo, IST.

"La idea base del trabajo fue aplicar las células de piel (queratinocitos y fibroblastos) encapsuladas en un coagulo de fibrina directamente en la herida", explica el especialista, quien agrega que para avanzar en esa línea fue necesaria una serie de pruebas hasta depurar un método de preparación del producto.

El resultado de la investigación fue la tecnología SII, conformada por un sistema de gel-matriz-células autólogas integradas de fácil manejo y manipulación. Entre los principales resultados obtenidos en pacientes destacan la cobertura de extensas áreas de la piel y heridas hasta de 3º grado, matriz 100% biodegradable con propiedades anti microbianas, además de que permite regenerar dermis y epidermis.

A mediados de 2006 el equipo de profesionales decidió proteger su creación mediante la solicitud de una patente de invención ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial, INAPI, bajo el título de Sistema de implante integrado (SII) biocompatible, biodegradable y bioactivo, que comprende una matriz polimérica porosa estéril biocompatible y un gel, integrado in situ a la estructura tridimensional de la matriz.

Con ese importante paso, el equipo resolvió que continuaría investigando para mejorar el desarrollo logrado. Para ello postularon el proyecto a un nuevo Fondef, desde donde obtuvieron el financiamiento necesario para emprender esta segunda etapa que tuvo como objetivos el desarrollo de tecnología para la optimización de Sistemas Integrados de Implante de piel, optimización de la matriz, además de incorporar la utilización de células troncales mesenquimáticas. Esta vez se unieron al equipo de trabajo investigadores de la Universidad de Playa Ancha y la empresa Neos.

El resultado de este trabajo conjunto dio origen a una nueva solicitud de patente de invención ante el INAPI, bajo el nombre de Proceso de preparación de gel de fibrina para proliferación y vehiculización celular a partir de la propia sangre del paciente o sangre compatible y su uso en el campo de la ingeniería de tejidos como del sistema de implante.

"Una vez que llegamos a este punto nos surgió un nuevo desafío, como fue dilucidar de qué forma apalancábamos la transferencia tecnológica. La solución fue crear un consorcio para la innovación y transferencia tecnológica capaz de incorporar empresas comprometidas con la innovación, lograr una mayor conectividad con las exigencias del mercado y aprovechar la masa crítica de académicos que colaboran desde su especialidad", explica el Dr. Young.

Gracias al apoyo de InnovaChile de Corfo fue posible impulsar entre 2008 y 2012 la creación del Consorcio Tecnológico Empresarial Internacional para el Desarrollo de la Ingeniería de Tejidos, cuya finalidad fue desarrollar implantes de cartílago en el contexto de una empresa creada para ese fin. Los participantes fueron las tres universidades originales, a las que se sumaron las empresas FIST, Silob-Chile, Neos, LBO Chile, Everest y ABBCN.

Hoy ese consocio se llama Inbiocriotec S.A. y entre sus actuales actividades se cuenta la implementación y desarrollo comercial de un banco de criogenia, la transferencia tecnológica y el desarrollo comercial del sistema de implante integrado de piel y cartílago, así como varias líneas de investigación en I+D, como son el desarrollo de implantes de huesos y válvulas cardiacas, y el desarrollo de una plataforma tecnológica para producir factores de diferenciación de células madre mediante sistema baculovirus.

El Dr. Manuel Young finaliza explicando que el trabajo conjunto siempre será fructífero y que múltiples miradas permiten enriquecer y potenciar cualquier proyecto.