Luis Beth, ejecutivo e inventor chileno: 'Tener una patente te da seriedad'

Desde un principio este ingeniero tuvo clara la importancia de proteger legalmente su invención, por lo que hasta la fecha le ha dedicado un importante porcentaje de su tiempo a la tramitación y prueba en terreno de su patente, incluida una solicitud internacional a través de PCT.

Originario de la Región de Valparaíso, Luis Beth tiene más de 30 años de experiencia como ingeniero especializado tanto en la minería de hierro y cobre, así como en eficiencia energética y ambiental. Esas múltiples miradas le permitieron centrar sus esfuerzos en el desarrollo y patentamiento en un sistema de contenedor ecológico para el cultivo del salmón.

Luis Beth
Luis Beth

Se trata de una especie de pecera dentro de un lago, solución que responde a una de las principales dificultades económicas de proyectos de este tipo, como es la construcción de piscinas en tierra con unas 9 o 10 veces menos inversión.

La inquietud por el tema le surgió tras visitar las instalaciones de varias empresas de la industria del salmón. 'Así me di cuenta de los problemas ambientales que estaban ocurriendo, lo que me llevó a presentar una solicitud de patente de invención en INAPI en diciembre del año 2011', dice el creador y ejecutivo de una importante empresa proveedora minera.

Desde un principio tuvo clara la importancia de proteger legalmente su invención, por lo que hasta la fecha le ha dedicado un importante porcentaje de su tiempo a la tramitación -que concluyó con la concesión del derecho casi un año y medio después, a lo que sumó una presentación internacional vía PCT- y tratar de desarrollar un prototipo que demuestre los beneficios de su solución.

Según Beth, el relativamente corto plazo de concesión en Chile obedece a que él ha cumplido con cada uno de los plazos del proceso y ha tenido respuesta inmediata después de etapas complejas, como la oposición. 'Yo no tenía ninguna experiencia previa en esta materia, por lo que busqué ayuda por Internet y conté con el completo apoyo del personal especializado de INAPI. Con solo eso, el trámite se hace realmente fluido'.

La idea de proteger a nivel internacional vía PCT surgió debido a las recomendaciones recibidas en INAPI. 'Eso me llevó a tomar la decisión de patentar en todo el mundo, ya que la industria del salmón tiene presencia internacional y yo deseo proteger ampliamente la solución que plantea mi patente'.

La etapa posterior ha sido salir al mundo a vender la solución. 'Es un proceso muy interesante, pues habitualmente uno se encuentra solo en estas primeras etapas. Sin embargo, he tenido la posibilidad de conversar con las universidades y representantes de la industria para generar acercamientos que me permitan probar el sistema en terreno'.

Beth es enfático en señalar que cuando un inventor tiene la patente en la mano se encuentra protegido y está en condiciones de buscar financiamiento. 'Yo he buscado en con inversionistas privados y públicos, universidades e instituciones internacionales, pues tener el derecho me da la tranquilidad de que estoy protegido. Por ejemplo, en Corfo me dijeron de inmediato que no había problemas para apoyar el proyecto. Algo similar ha ocurrido con los privados que han puesto financiamiento para la solución. Tener una patente te da seriedad y la protección industrial es a otro nivel'.

En la actualidad el inventor está en la etapa de prototipo y Corfo lo ha apoyado con $400 millones para un proyecto de 18 meses. Las proyecciones son comenzar a vender el contenedor ecológico en solo un par de años más.