Mariano Moreno, empresario pyme: "Hay que generar propuestas diferenciables a nivel global"

Este creador chileno dio vida a un producto que representa la diversidad de nuestras regiones y lo protegió con una marca comercial, pues sabía que este derecho es una poderosa herramienta de emprendimiento e innovación.

Corría el año 2004 y, mientras estudiaba en la universidad, al futuro empresario Mariano Moreno le surgió la inquietud de crear un negocio gourmet propio, que aprovechara la amplia gama de sabores que ofrece la geografía nacional. Su objetivo fue llevar lo mejor de Chile a las mesas del mundo, a través de productos de valor agregado de alta calidad. Y tras meditarlo mucho, le dio vida a una exótica y representativa línea de patés premium elaborada con carnes, pescados y vegetales de cada región.

Mariano Moreno
Mariano Moreno

Una vez definido el proyecto, el paso siguiente fue proteger la creación con alguna herramienta de propiedad industrial y allí surgió la idea de utilizar una marca comercial que no solo le diera una identidad propia, sino que también le permitiera distinguirse de la potencial competencia.

"Siempre detrás de una patente o una marca está la intención de darle valor a lo que se crea y en el área alimenticia hay muchos productos, por lo que lo importante para generar un desarrollo de marca en este ámbito es originar una propuesta que sea diferenciable no solamente en términos locales, sino también a nivel global", explica Moreno.

La denominación elegida para distinguir su línea de productos fue SurMundo, un concepto que pretende transmitir elementos y efectos de recordación entre los potenciales interesados, de manera de abordar diversos perfiles de compra de los cada vez más atomizados consumidores.

"Yo quería un producto que representara la diversidad de productos nacionales y lo primero que hice al inscribir la marca fue preguntarme cómo quería que la identificaran, qué valores quería transmitir y de qué forma podría expandirme a nuevos mercados en el futuro, para lo cual aproveché lo poderoso que puede ser asociarse con un lugar como Chile".

Partió con sólo dos productos y hoy ya tiene once, crecimiento que obedece a la paulatina fidelización de clientes debido a que la marca se ha apegado al posicionamiento de mercado definido y porque continúa utilizando las mejores materias primas disponibles.

Sin temor a la competencia

"El compromiso de SurMundo es producir e innovar para seguir ampliando la actual oferta de productos disponibles", enfatiza el emprendedor, quien añade que en la concepción y desarrollo de cada producto busca propiciar el conocimiento de otros alimentos mediante el respectivo maridaje, ya sea con vino, queso, jamones, aceite de oliva o palta.

El emprendedor no teme la aparición de una oferta similar a la suya, pues enfatiza que "detrás de mis patés existen ciertos aributos de valor que ya identifican los actuales consumidores y también los del futuro. Es un trabajo de branding que entrega ciertos mensajes, los cuales no tienen problemas para ser transmitidos en diferentes lugares del mundo".

Pero no todo ha sido miel sobre hojuelas para este innovador. "Uno también comete errores, por lo que es importante asesorarse con los especialistas de INAPI. También hay que pensar que con el tiempo el producto se va a posicionar en el mercado y es probable salir con ese nombre hacia el extranjero, por lo que la marca o logo no debe ser difícil de pronunciar en otros idiomas y debe ser legible. Son criterios que hay que tener definidos durante el proceso de registro".

En la actualidad, Mariano Moreno está en pleno proceso de exploración de mercados extranjeros con el apoyo de ProChile y existen conversaciones avanzadas para comenzar a exportar hacia algunas naciones de Latinoamérica. "Nos sentimos orgullosos de ofrecer en cada uno de nuestros productos una inolvidable experiencia del mundo de sabores que puede ofrecer nuestro país y que son inconfundibles por su sabor y textura, sabiendo que los consumidores pueden disfrutar así lo mejor de Chile en su mesa".