Hernán Silva, gerente general de Idemer Ltda.

El mensaje de este inventor es para los jóvenes interesados en inventar o emprender. "Un profesional que está egresando debe mirarse primero como profesional y luego como empresario, pues tiene todas las herramientas en la mano para serlo y debe creerse el cuento, sin importar la edad, sólo interesa que lo haga profesionalmente".

Hernán Silva es ingeniero industrial y hace 14 años trabajaba en una empresa de telecomunicaciones, de la cual fue desvinculado. La dificultad para insertarse nuevamente en el mundo laboral decidió a este profesional penquista a reconvertirse y fue nada menos que una casualidad lo que le permitió dar el primer paso.

"Tuve un accidente remolcando con un cordel el automóvil de un colega, el cual se cortó como doce veces antes de llegar al taller. Allí vi una barra llamada "lanza",  que sirve para arrastrar camiones, y a partir de eso empecé a pensar cómo inventar una versión para vehículos pequeños, algo que fuera amigable, liviano, rígido y que se pudiera guardar dentro de la cajuela de los vehículos", explica el creador.

Su preocupación en ese minuto era proteger el invento, por lo que tomó sus dibujos y todo lo que había escrito y se dirigió a un notario para resguardarlos. En esa tramitación, y a través de la Cámara de Comercio de Santiago, conoció la existencia del Departamento de Propiedad Industrial (hoy INAPI). "Así comenzó a crecer mi entusiasmo en torno a este tema. De hecho, INAPI me enseñó que la solución que yo había generado era netamente un invento y no un modelo de utilidad ni un diseño industrial".

Cuando tuvo un prototipo y se acercó a algunas ferreterías para intentar comercializar su producto, comenzaron a surgir consultas sobre el nombre y si estaba patentado. "En INAPI también me dieron la pauta para asociar el producto a un nombre no genérico y así nació Steel Crab. Me demoré seis meses en elegir la imagen ideal que se asociara al producto y la marca la registré en inglés pensando en el mercado internacional, pues ha habido interés por ella en Alemania y Brasil".

Tras ocho años de arduo esfuerzo, en la actualidad la barra de remolque de Hernán Silva tiene una versión mejorada que cuenta con las certificaciones necesarias para estandarizar el producto, de manera de hacerlo compatible con todos los vehículos livianos. Para ello, hizo pruebas en calles y pasajes, virando a la derecha y a la izquierda para evitar roces por alcance entre los vehículos debido al ángulo que se forma al girar.

"La nueva patente del producto tiene 14 modificaciones para lograr los estándares ideales y así desarrollar un producto de calidad. De hecho, dadas sus avanzadas características fui invitado recientemente a participar del diseño del Reglamento asociado a la nueva Ley de Tránsito", informa Silva, quien agrega que "desde hace un año que la estoy comercializando en Santiago, fundamentalmente entre taxistas, pero la meta es encontrar algún socio que permita internacionalizarla".

A la fecha, Idemer Ltda. fabrica entre 50 a 100 barras mensuales y en sólo dos años ha logrado abrir su casa matriz en Santiago y el sitio web www.barrasderemolque.cl, una verdadera vitrina virtual que está apoyando el proceso de comercialización del producto.

El mensaje final de Hernán Silva es para los jóvenes interesados en inventar o emprender. "Un profesional que está egresando debe mirarse primero como profesional y luego como empresario, pues tiene todas las herramientas en la mano para serlo y debe creerse el cuento, sin importar la edad, sólo interesa que lo haga profesionalmente".

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