César Espíndola, director de Planificación de la Universidad de La Serena

Este docente ha jugado varios roles en la IV Región en materia de propiedad industrial, desde ejercer como ejecutivo en la Seremi de Economía -donde incorporó temas como la gestión tecnológica- hasta su nombramiento como director de Planificación de la Universidad de La Serena, donde promueve el desarrollo de políticas institucionales universitarias en estas materias.

En su calidad de autodidacta en materias de Propiedad Industrial, el actual director de Planificación de la Universidad de La Serena, César Espíndola, ha jugado varios roles en la región. Lo primero fue ejercer como ejecutivo en la Seremi de Economía, donde introdujo el concepto de emprendimiento en la región e incorporando con el tiempo temáticas como la gestión tecnológica, propiedad intelectual, entre otras, donde participó activamente en la red de incubadoras de negocios de Chile.

Luego se fue a la academia para poner al servicio de los alumnos estos aprendizajes. "Hoy estoy en la gestión universitaria, trabajando con el plan de desarrollo de la institución, de manera de avanzar hacia una universidad compleja", dice Espíndola, quien agrega que en lo profesional le ha tocado trabajar en emprendimiento, conceptos de vigilancia e inteligencia competitiva, así como en un trabajo menor de absorber tecnología y transformarlo en producto concreto con alumnos.

El docente explica que cuando se comienza a trabajar en la creación de empresas, lo primero que se plantea es la distinción entre conceptos de investigación e innovación. "Sobre investigación un autor plantea que son recursos que están al servicio de un equipo para generar conocimientos y en la innovación es al revés, son conocimientos que deberían generar recursos al servicio de soluciones de la comunidad o mercado", explica.

En el tema comercialización o valorización, el académico considera que las universidades han avanzado muy poco, por cuanto no habría personas preparadas para valorizar, sobre todo porque las metodologías trabajan en función del costo y es más complejo cuando varias entidades participan en ese costo. "En el tema de la comercialización se necesitan intermediarios que estén conectados, pero no hay redes de comercialización maduras en el país. Hay desconfianza que limita o inhibe que las empresas lleguen en ciertos tiempos al mercado. Es así como el emprendedor parte con pocos recursos y aparece el llamado 'Valle de la Muerte del Emprendimiento', el cual se puede superar cuando hay una innovación detrás que puede obtener derechos de protección, porque hay una garantía concreta, aunque hay que tener recursos para obtener el derecho", especifica Espíndola.

En cuanto a difusión de estas materias, el docente señala que "se puede tomar esta aproximación a las patentes desde dos miradas: una es la obtención de derechos que tiene que ver con la protección legal, y otra es la búsqueda de información para generar unidades productivas en los documentos de dominio público".

Espíndola indica que la IV Región se avanza en la incorporación de la propiedad intelectual en la determinación de ciertos lineamientos para el desarrollo de políticas institucionales universitarias, que favorezcan proceso de transferencia e investigación para que llegue en los tiempos que necesiten el mercado y la región. "Esta política debe sensibilizar a la comunidad universitaria respecto a la propiedad intelectual, garantizar que los productos de investigación se pondrán a disposición del público a través de procesos de transferencia tecnológica eficientes, propiciar un entorno que fomente y agilice la difusión de nuevos conocimientos y asegurar que los resultados comercializables sean distribuidos en forma justa en los diferentes grupos de interés del proyecto y universidad".
Enfatiza que hay aspectos base para la construcción de este lineamiento universitario, como el alcance de la protección, grado de confidencialidad antes de la obtención del derecho, titularidad, repartición de beneficios y costos, además de definir si el patrimonio no es redimible de no resultar la aventura de patentar.

Respecto a la docencia del desarrollo tecnológico y la extensión, la propiedad intelectual ha servido de puente para conectar la universidad con el sector empresarial y favorecer la inserción temprana de los alumnos a procesos de desarrollo tecnológico. Se refiere a proyecto de creación y fabricación del auto solar de la U. de La Serena que ganó una competencia nacional que se disputó en el desierto de Atacama.

"Hay patentes que ofrecían soluciones para todos los requerimientos del vehículo y todas estaban disponibles en Google Patents. Tras nueve meses de trabajo se obtuvo el primer auto solar de la región: el Intikallpa. El equipo estuvo formado por 25 personas, con diferentes empresas e incubadoras. La propiedad intelectual fue un gancho para generar sinergia en la universidad".

Como corolario, Espíndola manifiesta que las tecnologías de la información y comunicación son una oportunidad para acceder a mucho conocimiento disponible. "Sólo hay que desarrollar capacidades para ponerlo al servicio de la región".

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